Santiago Blandón Ferro·Arquitecto, tecnología para producción avícola·Más sobre mí
El raleo no es mortalidad, y su EPEF lo sabe
Calcular la mortalidad como aves encasetadas menos aves vivas convierte cada saque escalonado en una catástrofe aparente. Un lote con 4,75 % real llega a mostrar 23,97 %, y ninguna pantalla se rompe.
¿Por qué un lote sano puede mostrar 24 % de mortalidad?#
Porque la resta más intuitiva del mundo está mal. Si la mortalidad acumulada se calcula como aves encasetadas menos aves vivas, dividido entre las encasetadas, entonces toda ave que salió del galpón cuenta como muerta. Y en un raleo las aves salen vivas, caminando, rumbo a la planta.
Es un error de una línea. No lanza ninguna excepción, no deja ningún registro en un log, no rompe ninguna pantalla. Produce un número que se ve perfectamente normal —alto, preocupante, pero normal— y decisiones tomadas sobre él.
¿Qué es exactamente un raleo?#
Raleo es el retiro parcial de un lote antes del saque final: se sacan las aves más pesadas o un porcentaje del galpón, normalmente para bajar la densidad y dejar que el resto siga creciendo con más espacio. El lote continúa; simplemente tiene menos aves dentro.
Es una práctica corriente cuando la planta pide calibres distintos, cuando la densidad proyectada va a superar el máximo de bienestar antes del día de saque, o cuando el mercado paga mejor un ave de menor peso en una fecha concreta.
¿Cuánto se desvía el número en la práctica?#
Este es un caso tomado de la auditoría de un histórico completo de lotes. Un lote con un raleo a mitad de ciclo:
| Concepto | Aves | Cálculo ingenuo | Cálculo correcto |
|---|---|---|---|
| Encasetadas | 20 000 | — | — |
| Retiradas vivas en el raleo | 3 844 | cuentan como muertas | se descuentan del denominador vivo |
| Muertas de verdad | 950 | — | — |
| Vivas al cierre | 15 206 | — | — |
| Mortalidad acumulada | 23,97 % | 4,75 % |
Diecinueve puntos porcentuales de diferencia sobre el mismo lote, los mismos días y los mismos registros. Uno de los dos números habría llevado a auditar la granja, revisar el programa sanitario y poner en duda al galponero.
¿Por qué el EPEF amplifica el error en vez de absorberlo?#
Porque la supervivencia entra en el numerador. El factor de eficiencia europeo —EPEF, también escrito EFEP o IEP— se construye así:
EPEF = (supervivencia % × peso vivo en kg × 100) ÷ (conversión × edad en días)
Con 95,25 % de supervivencia y con 76,03 % el numerador cambia en un 20 %, y el EPEF cae en la misma proporción. Un lote que estaba en 360 aparece en 287. Eso no es «un poco bajo»: es la diferencia entre felicitar a una granja y abrir un expediente.
¿Cómo se comprueba en sus propios datos?#
Tres comprobaciones, en orden de coste:
- Busque un lote con saque escalonado y mire su mortalidad. Si está por encima del 15 % y el lote no tuvo un evento sanitario documentado, casi con seguridad está contando el raleo.
- Sume las salidas. Aves encasetadas menos muertas registradas menos retiradas vivas debería dar exactamente las aves del saque final. Si no cuadra, el descuadre le dice dónde mirar.
- Compare dos lotes gemelos, uno con raleo y otro sin él, de la misma genética y la misma época. Si el del raleo sale sistemáticamente peor en mortalidad y en EPEF pero igual en conversión, ya tiene la respuesta.
¿Por qué este error sobrevive años en un sistema?#
Por tres propiedades que comparte con casi todos los errores caros de este sector:
- No falla, calcula. Un sistema que se cae se arregla el mismo día. Un sistema que devuelve un número plausible puede estar equivocado durante ciclos enteros.
- Se copia. La fórmula de mortalidad no vive en un sitio: vive en el dashboard, en el informe, en la alerta, en el cierre y en la exportación. Corregir uno solo deja que el error vuelva por cualquiera de los otros. En la auditoría apareció en cinco lugares, y solo uno lo calculaba bien.
- El sesgo va en la dirección que nadie cuestiona. Un lote que se ve peor de lo que es genera trabajo, no sospecha. Nadie audita un número que le da la razón a su pesimismo.
¿Qué se hace al respecto?#
Una sola función, en un solo sitio, que todo el resto llame. Suena trivial y no lo es: exige que el modelo de datos distinga el retiro parcial de la baja, lo cual a su vez exige que el formulario de campo lo distinga, lo cual exige que el galponero tenga dónde anotarlo. El error de cálculo casi siempre es la punta de un error de modelo.
Y, ya que el dato existe, conviene lo contrario del atajo: no derivar el raleo de un descuadre. Si un día hay 400 aves menos y nadie registró nada, eso no es un raleo silencioso: es un dato que falta, y decir que falta vale más que rellenarlo con una suposición que se verá igual de normal que el 23,97 %.